martes, 26 de junio de 2012

El homeschooling llegó a nuestras vidas...


Hace seis meses, con mi esposo, tomamos la difícil decisión de hacernos cargo de la educación de nuestros hijos, no solo la educación en valores o como personas, sino de toda su formación, incluso la académica.
Descubrimos que teníamos la posibilidad como papás, de elegir  el modo, la manera y la institución que creemos mas adecuada para la formación de nuestros hijos. 
Al tomar conciencia de esta responsabilidad, comenzaron a aparecer las preguntas y las dudas. Muchas. Todas se fueron disipando a medida que comenzamos a transcurrir este camino del homeschooling. Todo era incertidumbre hasta que llegó Marzo. Una vez que arrancamos, todo comenzó a funcionar!!!


Qué es el Homeschooling?
Intentaremos dar una definición lo más completa posible extrayendo diferentes definiciones encontradas en diferentes textos.
El Homeschooling significa literalmente “la escuela en casa”. Es una forma de educación en la que los padres son los principales educadores de sus hijos y ellos son los que deciden el método de enseñanza, el material a utilizar, el horario a seguir, cómo se va a evaluar, etc., y todo esto en función de las necesidades, intereses y habilidades de sus hijos. Es una educación integral: académica, social y espiritual.  Es un estilo de vida. En vez de enviar a los niños a una escuela pública o privada, los padres hacen su propio plan de estudio y enseñan a sus hijos de forma personalizada de acuerdo a las aptitudes de cada uno. Es un fenómeno que ha existido siempre siendo en tiempos pasados la única forma de instrucción intelectual. Existen diversas motivaciones para la educación en el hogar.
Como dijimos, las motivaciones que llevan a los padres a tomar esta decisión son diversas, varían de acuerdo a las creencias religiosas, políticas, sociales, morales, educativas etc.  En nuestro caso se debe a un conjunto de razones.
Lo cierto es que estamos felices con esta decisión y de a poco vamos a ir contando nuestra experiencia.  También voy a ir subiendo artículos interesantes que encuentre sobre este tema.
Hasta la próxima.

Que es el matrimonio?


 Es lo mismo el matrimonio que la union entre personas del mismo sexo?


Una mirada al matrimonio.

Una tierna mirada al matrimonio para toda la vida...

lunes, 25 de junio de 2012

Reencuentro.

El ciberespacio es un mundo que aun no alcanzo a descubrir. He abandonado mi blog durante muchos meses y he estado pensando en el rumbo que debía seguir. Me gustaría que este espacio fuera un poco más vivencial. Tengo una familia en pleno crecimiento y me pareció interesante contar experiencias, anécdotas, pensamientos, alegrías, éxitos y fracasos en primera persona. También seguir incluyendo, como antes, artículos que me resulten interesantes destacar y compartir con otras madres y padres de familias.
En este tiempo alejada del blog descubrí muchas  cosas interesantes de compartir y, de a poco, las voy a ir subiendo en nuevas e interesantes secciones!
Espero me acompañen e inviten a otros amigos a transitar este blog que sale desde el corazón de una madre que cree fervientemente en el poder  transformador  que tiene la familia, el poder de transformar a la sociedad en la que vivimos.
Gracias.
Gisela.

sábado, 25 de junio de 2011

Mamá y bebé: una unión íntima y necesaria.


Existe una unión tal entre la madre y su hijo, que es normal sentirse tensionadas al quere dar respuesta a cada una de las demandas.
Entre un bebé y su mamá existe una unión muy especial, casi simbiótica, en la que todo lo que le sucede a alguno de los dos afecta al otro. Es normal que nos sintamos afectados por los problemas o complicaciones que trae la vida; es esperable que nos influyan las opiniones de los demás, las expectativas que se depositan en nosotros. Pero, cuando se trata de estar atravesando los primeros tiempos de la maternidad, es importante tener en cuenta que las emociones y los sentimientos que conforman nuestro mundo interno influyen en nuestro hijo pequeño.
Esto es así porque madre y bebé constituyen lo que se conoce como la “díada” mamá-hijo. Es decir que, durante una buena cantidad de meses, ni uno ni otro pueden ser considerados de forma aislada.
Desde el embarazo En el seno materno, a través de alteraciones en el líquido amniótico, el bebé es capaz de percibir los cambios metabólicos del cuerpo de la madre, puede “sentir” si la mamá está ansiosa o relajada, cansada, triste o feliz. Los miedos, los enojos, las alegrías, el cansancio, producen cambios químicos dentro de la madre; cada sentimiento se expresa en el cuerpo y el bebé puede captarlo a su manera. Por esto, no podemos dejar de tener presente que todo lo que le suceda o sienta la madre durante los meses de gestación, de algún modo tiene una impronta en la conformación psico-física del bebé.
En el nacimiento, el bebé cambia repentinamente de un hábitat ideal que lo contiene, al mundo exterior donde puede sentirse desprotegido. Por eso cada día se cuida más el trato del recién nacido en la sala de partos, para que las intervenciones médicas sean las necesarias y se privilegie el contacto entre la madre y el recién nacido. Ambos se encuentran en ese momento en un estado de alta sensibilidad y vulnerabilidad; esto está relacionado con la necesidad de vincularse de una nueva forma, que será condicionante de la relación que comienza a construirse en ese momento. Las primeras semanas en casa después del nacimiento de un hijo son, sin duda, uno de los momentos más difíciles en la vida de una mujer: compaginar el cuidado del bebé con el resto de las responsabilidades es una tarea complicada que por momentos parecería desbordarnos. Si a esto le sumamos la ansiedad y la presión por hacer todo lo que se supone que la súper mujer y súper mamá deberían realizar, el panorama es más estresante aún. Se trata de un momento de extrema sensibilidad que ofrece una oportunidad única para el autoconocimiento y para el establecimiento sano de una relación de apego con nuestro hijo. Por eso, es necesario darle prioridad a esta necesidad de tranquilidad y de sosiego. Hay muchas tareas que pueden esperar; las que no, es recomendable resolverlas con la máxima calma posible, centrando la atención en lo que se tiene entre manos, abordando cada tarea y cada día como se presentan sin preocuparnos por lo que debería o no debería haberse hecho.
Revista Sembrar Valores en Familia.